Con el comienzo del ciclo lectivo, las consultas pediátricas vuelven a ocupar un lugar central en la organización familiar. Este período no solo implica preparar útiles y uniformes, sino también revisar el estado general de salud de los chicos y asegurarse de que cuenten con los controles y certificaciones requeridos para asistir a la escuela.
Según detallaron desde el Ministerio de Salud Pública de Misiones, las vacunas no solo protegen a la persona que la recibe sino también a toda la comunidad. Durante la época escolar los niños conviven varias horas diarias con otros compañeros, compartiendo espacios físicos limitados que facilitan la transmisión de enfermedades. Un esquema de vacunación completo los protege de las enfermedades inmunoprevenibles.
De esta manera, todos los chicos que ingresan a la escuela deben completar las vacunas correspondientes a su edad. En el caso de los niños y niñas de 5 años, nacidos en 2021, deben aplicarse la vacuna IPV para prevenir la poliomielitis; la triple viral SRP, que protege contra sarampión, rubéola y paperas; la triple bacteriana celular, destinada a prevenir difteria, tétanos y tos convulsa; y la vacuna contra la varicela.
Por su parte, las chicas y los chicos de 11 años, nacidos en 2015, deben recibir la triple bacteriana acelular, que protege contra difteria, tétanos y tos convulsa, y la vacuna contra el meningococo para prevenir enfermedades meningocócicas invasivas. También deben aplicarse la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), destinada a prevenir el cáncer de cuello uterino en niñas y otras enfermedades relacionadas tanto en niñas como en niños, con un esquema simplificado de una única dosis.
Además, corresponde el refuerzo de fiebre amarilla, completar el esquema de Hepatitis B en caso de no haberlo iniciado durante la infancia, y acreditar al menos dos dosis de la vacuna triple viral SRP; de no ser así, deberán completar el esquema correspondiente.
Asimismo, desde la cartera sanitaria provincial indicaron que además de completar las vacunas, es importante cuidar otros aspectos de la salud de los niños a lo largo de la etapa escolar.
En este sentido, se recomienda realizar un control de crecimiento con el pediatra al menos una vez al año, incluso cuando no existan problemáticas visibles, para acompañar el desarrollo adecuado. A esto se suma la importancia de una revisión oftalmológica anual, fundamental para detectar a tiempo posibles dificultades visuales que podrían impactar en el desempeño escolar y social.
De igual manera, se aconseja realizar controles odontológicos al menos una vez al año y promover el hábito del cepillado diario para prevenir caries y otras enfermedades. También resulta importante prestar atención a la salud auditiva: si el niño o niña presenta dificultades en el lenguaje, no responde a indicaciones, pregunta con frecuencia “¿qué?” o escucha la televisión a un volumen muy alto, es conveniente consultar al pediatra para evaluar posibles problemas de audición.
A esto se suma la importancia de una alimentación variada y acorde a la edad, con frutas y verduras incluidas, junto con la práctica regular de actividad física, fundamentales para el crecimiento, el bienestar y el rendimiento escolar.
Fuente(ElTerritorio)





