La Federación Argentina de la Ingeniería Forestal (FAIF) mediante un documento dio a conocer una postura institucional frente a las modificaciones propuestas a la Ley 26.331 y la gestión territorial para la prevención de incendios forestales.
“Cualquier proceso de revisión normativa debe orientarse inequívocamente a fortalecer el manejo forestal sostenible como eje del desarrollo forestal; reforzar, y no debilitar, los mecanismos de control, evaluación ambiental y fiscalización; garantizar la participación efectiva de las autoridades locales de aplicación y jerarquizar el rol de los profesionales de la Ingeniería Forestal”, indica el documento.
Plantean la necesidad de “consolidar una política forestal de Estado, federal, previsible y basada en la ciencia. La flexibilización normativa y la reducción de controles no constituyen una estrategia de desarrollo, sino un riesgo cierto para el patrimonio forestal, ambiental y social de la Argentina”.
La preservación
La Federación a su vez reafirma “que los bosques nativos deben ser conservados y gestionados en pie, bajo criterios técnicos, científicos y sociales, garantizando su permanencia y productividad a largo plazo”.
Recuerdan que la Ingeniería Forestal cuenta con el conocimiento y la responsabilidad profesional necesarios para aportar soluciones reales y sostenibles. “Ignorar esta base técnica implica comprometer el futuro ambiental, productivo y social de la Argentina”, sostiene el escrito de la Federación Argentina de Ingeniería Forestal.
Los argumentos
En el escrito repasan la labor de los profesionales del área, al citar que la Ingeniería Forestal, como disciplina científica y profesión regulada, posee una responsabilidad indelegable en la protección, gestión y uso sostenible de los bosques nativos de la Argentina.
“Este documento se enmarca en los principios desarrollados en la conferencia del ingeniero forestal Jaime Ledesma “Los desafíos de la Ingeniería Forestal: Innovar para resistir. La Ciencia Forestal del Siglo XXI”, organizado por la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata, donde se enfatizó que no existe desarrollo sostenible posible sin una política forestal de Estado, con visión de largo plazo, previsibilidad normativa y fuerte sustento científico”.
Ante los incendios forestales
La Federación Argentina de la Ingeniería Forestal (FAIF), entiende que la ocurrencia y severidad creciente de los incendios forestales en la Argentina no puede analizarse únicamente desde la respuesta a la emergencia.
“La evidencia técnica demuestra que los incendios son, en gran medida, una consecuencia directa de deficiencias en la gestión territorial, la planificación del uso del suelo y el ordenamiento ambiental. La fragmentación del paisaje, el avance desordenado de la frontera agropecuaria, la pérdida de continuidad de los bosques nativos y la ausencia de planes integrales de manejo incrementan la carga y continuidad de combustibles, favoreciendo la propagación de incendios de gran magnitud y difícil control”.
En este sentido, la Ley 26.331 -según el documento- constituye una herramienta central de ordenamiento territorial del bosque nativo, al establecer categorías de conservación que permiten compatibilizar producción, conservación y reducción de riesgos ambientales. “Las modificaciones propuestas, al flexibilizar las restricciones de uso y habilitar cambios de uso del suelo en áreas sensibles, debilitan el rol preventivo del ordenamiento territorial y aumentan la vulnerabilidad de los territorios frente a incendios forestales, especialmente en regiones, donde el fuego interactúa con sequías recurrentes, altas temperaturas y procesos de degradación acumulada”.
Prevención efectiva
Desde la perspectiva de la Ingeniería Forestal, plantean, la prevención efectiva de incendios requiere políticas públicas integradas que articulen ordenamiento territorial, manejo forestal sostenible, planificación predial y control estatal. La desregulación normativa y la reducción de exigencias técnicas no solo incrementan el riesgo de incendios, sino que trasladan los costos ambientales, sociales y económicos a las comunidades locales y al Estado.
“Por el contrario, fortalecer la planificación territorial, jerarquizar el rol profesional y sostener marcos legales robustos es una condición indispensable para reducir la ocurrencia de incendios forestales y garantizar la resiliencia de los ecosistemas y los sistemas productivos asociados”.
Ecología realizó un mapeo aéreo para verificar el estado de sequía
El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones efectuó en los últimos días, un nuevo vuelo de reconocimiento y diagnóstico con una duración aproximada de tres horas, del que participaron el ingeniero Luis Chemes, director del Plan Provincial de Manejo del Fuego; el ingeniero Mateo Sosa, de la Dirección de Control Forestal del Ministerio de Ecología; Atilio De León, representante de la Federación de Bomberos Voluntarios y Daniel Espíndola, director de Bomberos de la Policía de Misiones.
El recorrido abarcó la zona central y norte de la provincia, sobrevolando el Parque Federal Campo San Juan y el Parque Provincial Salto Encantado, continuando por los municipios de Fracrán, San Pedro, Pozo Azul y Bernardo de Irigoyen. Luego se recorrió la Ruta Provincial Nº 18 hacia el oeste, llegando a Colonia Delicia y Colonia Victoria, para finalmente retornar por Eldorado, Montecarlo, Puerto Rico y Jardín América.
Durante el vuelo, informaron desde la dependencia, que se observó el marcado déficit hídrico que atraviesa la provincia, evidenciado principalmente en arroyos con el lecho expuesto y cursos de agua interrumpidos por el afloramiento rocoso, producto de la escasa presencia de lluvias.
Si bien se registran precipitaciones aisladas, de corta duración y alta intensidad, las condiciones climáticas actuales y la acumulación de material fino hacen que, en un lapso de 48 horas, el índice de peligrosidad de incendios vuelva a ubicarse en niveles extremos.
Según lo relevado durante el vuelo, la situación general es normal, sin focos activos de incendios de gran magnitud que representen un riesgo significativo para el ambiente o la población.
Desde el Ministerio de Ecología destacaron que el trabajo preventivo sostenido y la incorporación de herramientas tecnológicas para la detección temprana permitieron reducir en más del 50 % los incendios rurales desde el año 2020.
Pronóstico para el mes
Desde el Ministerio recordaron que los pronósticos, para lo que resta del mes de febrero y la primera quincena de marzo -período que marca el final de la etapa de alto riesgo iniciada en octubre- se prevén fluctuaciones del índice entre alto, muy alto y extremo.
“La zona sur de la provincia es actualmente la más afectada, aunque hasta el momento no se registran incendios de gran magnitud, sino focos de malezas que en la mayoría de los casos no superan una hectárea de superficie afectada”.
Ante este escenario, desde el Ministerio de Ecología se recuerda a la población la importancia de extremar las medidas de prevención, evitando cualquier tipo de quema, el uso de fuego en zonas rurales o de monte y la realización de actividades que puedan generar chispas. Ante la detección de humo o focos ígneos, se solicita dar aviso inmediato a las autoridades competentes, ya que una intervención temprana es clave para evitar la propagación del fuego y proteger los recursos naturales, las áreas productivas y a las comunidades.
Fuente(ElTerritorio)





